Poema de Marta Juarez
Argentina se tiñó de colorado.
Revuelta la noticia da vuelta al mundo,
con la tragedia funesta que ha enlutado
la infancia de horror, con dolor profundo.
La noche estaba ofuscada. Inquieta.
Lloran los perros sangrante la luna.
Cierra Evangelina el libro de lectura
Canta en sueño “Aurora” en su Escuela.
El viento del sur solloza en las ventanas.
Gimen los muelles angustias presentidas.
Sandra prepara cuidadosa su mochila.
Sonríe. El patio del recreo aguarda mañana.
El Río Negro deja oír quejas plañideras.
El llanto de las olas rompe el corazón.
Federico repasa prolijo de Ciencias la lección.
Sueña. Bajo el sol pasa a izar la Bandera.
Abre su ojo el martes por Marte presidido.
Setiembre cuenta su día veintiocho
del año dos mil cuatro, grabado en rojo
en el almanaque donde no habrá olvido.
Y Junior o como se llama, entra decidido
a matar los jazmines que no abrieron ese día
ni nunca más al mundo su perfume, su alegría.
A marcar por siempre de infamia su destino.
¿Qué pasó por tu mente de adolescente
para cargar una pistola que no era de juguete?
¿Cuál película, cual dolor, qué confusión
te llevó a planificar inocentes muertes?
Aislado en tu locura ¿cuáles son tus pensamientos?
¿Cruza el ave piadosa del arrepentimiento?
Al asesino o al demente que atrapó tu corazón
has podido ya ofrendarle tu perdón?
¿Qué haces hoy en tu propio purgatorio?
¿Puede elevar tu espíritu un rezo laudatorio?
¿Qué harás cuando llegue el momento postrimero
y allá donde todos a parar un día vamos
sonrientes salgan a recibirte los compañeros
que en Carmen de Patagones has asesinado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario